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Un saludo a los psicólogos que empiezan

por Dr. José Antonio García Higuera

Un saludo a los
que empiezan


Los comienzos son siempre difíciles. No sé cuál es
tu formación y tu orientación. Supongo que cognitivo conductual porque
es la más extendida en las generaciones jóvenes.

Si eres cognitivo conductual seguramente te encontrarás
con el problema añadido de la soledad. No tenemos cultura
de escuela, en la que los que tienen experiencia apoyan y potencian
a los que empiezan, el trabajo en equipo está muy poco afianzado y extendido.

Nuestra profesión es más difícil de lo que nos han
enseñado. Cuando se sale de la universidad
nos parece que la gente tiene que darse cuenta de que la
psicología clínica puede resolverles un montón de problemas y que nosotros
tenemos las técnicas que nos hacen capaces de
resolvérselos. La realidad se encarga luego de enseñarnos que las cosas no son tan fáciles. Las personas no saben para
qué vale al psicología clínica, la aplicación de las técnicas no es
automática.

Además, están los problemas inherentes a empezar en
una profesión. Quizás la primera incógnita que surge es si van a acudir
pacientes a nosotros y es importante porque se trata de la supervivencia
en la profesión. No basta con poner un cartel para que se llene la
consulta. Para organizar un gabinete es necesario tener una idea
empresarial. Hay que preocuparse de hacer un plan de negocio, aunque
sea simple, saber quéservicios se van a ofertar, a quién,
a qué precio,… son muchas
cosas y muy complejas las que hay resolver y aparentemente muy lejanas
a lo que podemos considerar que es nuestra profesión.

Conseguido que lleguen los pacientes, el siguiente
paso es dar el servicio y con calidad. En este punto se nos plantean
también algunas dificultades:

·  
Nos encontramos con pacientes que no vienen en los libros, no tienen
el trastorno DSM-IV puro, ni se ajusta al que describían los libros.
Los pacientes nos plantean peticiones ambiguas y diferentes a las que
hemos estudiado, tienen reticencias al tratamiento, no se lo creen,
vienen con diagnósticos erróneos… Analizar lo que les pasa y decidir
la línea de acción no es fácil, pero, salvando la angustia que nos causa,
podemos iniciar la terapia.

      Cuando
estamos haciendo la terapia, intentando
realizar algún programa concreto con el paciente, resulta
que no es tan sencillo aplicar lo que
aprendimos en la universidad. En realidad lo que aprendimos
son programas muy concretos, pautados y reglamentados, como deben
ser para la investigación, que se hicieron
para pacientes que se prestaban voluntariamente a una investigación,
es decir, a un método aún por probar. Se diferencian bastante de los
que acuden a una consulta psicológica que piden resultados, métodos
probados y exigen porque están
dispuestos a pagar por mejorar, lo que tiene la ventaja de que están
más motivados en la terapia. Los pacientes no se ajustan a los que aparecen en los libros
a veces boicotean la terapia porque lo que les decimos es muy
duro y no se ajusta a la solución que ellos han estado probando (solemos
proponerles hacer lo contrario a lo que ellos piensan que sería lo lógico), nos ocultan información, no se fían de nosotros, etc.
Las diferencias culturales también son importantes, los anglosajones,
que son los pioneros en la investigación hacen religiosamente sus tareas,
sus auto registros,… los españoles no son muy aplicados para hacer
los auto registros, muchas veces no se aplican en las
tareas que les ponemos,…

·   
Surge además el problema de nuestras inseguridades y angustias, ¿cuáles
son nuestros límites? ¿Qué patologías no podemos tratar? ¿Qué técnicas
podemos usar con seguridad y cuales nos causan verdadero pánico? ¿Sabemos
todo lo necesario para tratar a ese paciente? Son muchas preguntas que
se refieren a nuestras limitaciones y nuestros miedos. Tenemos una profesión
difícil, es dura y estar enfrente de un paciente es un reto difícil
para el terapeuta. Los pacientes nos cargan con sus problemas y quieren
que se los resolvamos, muchas veces más allá de nuestras posibilidades.

Sin embargo tenemos una profesión que merece la pena.
Trabajamos dentro de una relación personal profunda, con una persona
que necesita ayuda y ha depositado en nosotros su confianza. Entender
a otra persona y enseñarla a que supere sus problemas es, para mí, la
tarea más apasionante que existe.

Por
eso puedes sacar una conclusión, si tienes vocación, sigue adelante.
Con vocación y dedicación todas las dificultades se superan y es un
lujo trabajar en la profesión para la que uno está realmente dotado.
Tenemos una profesión que no es muy rentable, es un trabajo duro y estresante
y no tiene unos resultados económicos espectaculares. Por eso si lo
que quieres es solamente tener un medio de vida, posiblemente podrás
encontrar caminos más sencillos, menos estresantes, con más seguridad
laboral y también más rentables.

Psicoterapeutas.com
quiere ofrecerte un apoyo en tus comienzos: el apoyo de un equipo, una
sistemática para alcanzar la calidad necesaria para poder trabajar,…

Es
cierto que en ambientes universitarios la terapia cognitivo conductual
se ha impuesto, fundamentalmente por su base empírica y metodología
científica, pero hay que tener en cuenta que en la sociedad hay muchas
otras terapias que están implantadas de forma muy fuerte, más del 50%
de la terapia que se realiza es de corte psicoanalista y son los que
más establecidos están económicamente. Por supuesto en psicoterapeutas.com
pensamos que no es la mejor terapia, pero tampoco vamos a hacer la guerra
contra ellos. Pensamos que tenemos que aprender de aquellos que llevan
muchos años trabajando con un éxito social muy importante.

Dentro
de sus características es que establecen unos requisitos muy exigentes
para que alguien comience a hacer terapia psicoanalítica.

· Tienen
establecida un una terapia personal de muchos años para llegar a ser
psicoanalista. Esto les da seguridad porque han tenido que pasar
y reflexionar sobre las dudas y cuestiones que luego les plantean sus
pacientes y han visto que las técnicas que aplican son efectivas. Creemos
que esto es un entrenamiento muy importante y positivo para realizar
la terapia.

· Exigen una supervisión inicial de algunos
casos para poder acreditarse como terapeutas. Luego esa supervisión
la pueden continuar como forma de aprendizaje y mejora y hay costumbre
de hacerlo de forma sistemática durante
toda la vida laboral. Esto les permite sentirse apoyados en su forma
de hacer terapia y les permite avanzar y completar sus técnicas terapéuticas.

· Tienen
una gran cultura organizativa. Tienen organizaciones
y sociedades en las que se mantienen reuniones frecuentes y grupos
de trabajo de forma regular. Mientras que los cognitivo conductuales
nos relacionamos muy poco.

De esta forma el psicólogo recibe en todo momento un
apoyo personal a través de la supervisión y psicológico a través de
su propio análisis. Sus reuniones y organización les proporciona un
conocimiento personal que incrementa la confianza de unos en otros y
sobre todo en los procedimientos que aplican. Esto favorece la derivación
de pacientes entre ellos, porque se conocen con mucho detalle, porque
interactúan y han ido adquiriendo confianza los unos en los otros. Estos
aspectos no son tan claros entre los psicólogos cognitivo conductuales
porque estamos aislados y no tenemos una interacción cotidiana, fuera
de algunos pocos congresos, y existe una desconfianza grande entre nosotros.
Como es lógico la derivación hacia personas desconocidas no se da.

En
mi opinión deberíamos aprender de ellos y seguir algunos de estos pasos.

· 
Es importante tener un foro donde discutir cotidianamente con otras
personas, comentar e intercambiar información y formación, técnicas,
etc.

· También
es importante hacer supervisión. No se estila en el campo cognitivo
conductual, quizás porque se tiene la idea de una aplicación mecánica
de las técnicas. Pero no hay nada más alejado de la realidad, los programas,
procedimientos protocolos, etc. son una guía fundamental en la terapia,
pero su aplicación es un arte difícil que se aprende analizando nuestra
práctica con otros profesionales con mayor experiencia.

· Dentro
de la formación tiene una importancia muy grande la terapia personal
de entrenamiento. Tener la experiencia propia de la aplicación de 
determinadas técnicas  es
importante a la hora de poder transmitir y convencer a los pacientes
para que las sigan. Muchos piensan que no es posible hacer esto dentro
de la orientación cognitivo conductual porque no todos tenemos fobias,
obsesiones, depresiones,… pero el que piensa así es que tiene una
visión muy corta de la terapia cognitivo conductual porque en realidad,
tanto la teoría como la práctica cognitivo conductual se puede aplicar a cualquier ámbito de
nuestra vida.

El aprendizaje de la competencia que se plantea en
los párrafos anteriores es una filosofía que se aplica en todos las
actividades que tienen un aspecto económico en la sociedad actual. Hoy
día para poder profesionalizarse y vivir de tu profesión, para dedicarse
a la psicología clínica en el ámbito privado se tiene  que
conseguir una mínima formación en gestión y visión empresarial. Hay
que organizarse, hacer planes, darse a conocer, tener un mínimo estudio
de viabilidad económica de acuerdo con nuestras necesidades. Estas habilidades
se aprenden hoy día y es preciso tenerlas en cuenta cuando uno quiere
vivir de la profesión que es la actividad principal a la que quiere
dedicar su vida.