La falta de pasión en la pareja

por José Antonio García y Fernanda Páez
La pasión en la construcción del amor

La falta de pasión en la pareja

La falta de pasión en la pareja es una de las causas más frecuentes de divorcio. Por ello, para mantener viva la relación es preciso conservar la pasión o incrementarla, si ha decaído.

Una falta de pasión, también puede potenciar una pasión dirigida fuera de la pareja y dar lugar a infidelidades que son la causa más frecuente de su disolución.

Un decaimiento de la pasión en ambos miembros puede transformar la relación de pareja en una relación de amistad con intimidad y compromiso que la mantenga. Pero la falta de pasión coloca a ambos miembros en una situación de carencia que les hace más propicia y vulnerable al enamoramiento de alguien que sí se la genere.

Si falta de pasión en uno de los miembros, puede llegar a no cubrir las necesidades sexuales y emocionales del otro. En consecuencia, se debilitará el vínculo que es fundamental para el mantenimiento de la pareja.

El donjuanismo

Otro de los problemas que pueden ocurrir es que alguno de los componentes de la pareja busque obsesivamente sentirse eternamente enamorado. Queriendo sentir permanentemente la pasión que se vive en el enamoramiento de los momentos iniciales de constitución de la pareja. Se trata de una emoción muy fuerte. Por eso, puede llevar a que algunas personas la quieran sentir sin cesar. Entonces, pueden perseguir obsesivamente nuevas relaciones en cuanto decae la pasión con la persona con la que están en ese momento.

Potenciación de la pasión

Para entender e influir en el amor romántico, conviene tener en cuenta procesos psicológicos que se asocian a la pasión, los que la moderan y los que la incrementan. Veamos algunos de estos procesos:

Mantener o incrementar las relaciones sexuales palía la falta de pasión en la pareja

Para paliar el decaimiento de la pasión es preciso:

  • Conservar las imágenes románticas idealizadas iniciales que se han tenido del otro. Las que hicieron que te enamoraras de él/ella. Esto ayuda a enfrentar las realidades y cambios que imprime el tiempo en el cuerpo con los achaques normales de la edad, y en nuestras manías y costumbres que se van desarrollando o perdiendo con la rutina de la convivencia.
  • Mantener la admiración por la pareja.
  • Establecer una relación sexual rica y placentera y protegerse de las interferencias que pueden surgir debidas a las obligaciones laborales y familiares. La rutina es el peor de los enemigos del deseo y el disfrute sexual. Es preciso innovar y para ello la imaginación, la fantasía y el humor son medios extraordinarios.

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La rutina en el decaimiento de la pasión

Nuestros sentimientos son más intensos para nosotros cuando son nuevos. Es en los momentos en los que se está produciendo un cambio, cuando más intensa sentimos la emoción. Por ejemplo, cuando aparece la emoción, en este caso el enamoramiento. Pero, como hemos repetido, con el paso del tiempo nos acostumbramos y la emoción pierde intensidad. Hay formas de paliar esto.

El refuerzo intermitente en la pasión

El enamoramiento y la pasión son muy reforzantes y están sujetos a las leyes del condicionamiento operante. Por ello, para mantener o incrementar la pasión tenemos que someterla a un refuerzo intermitente de razón variable. Así lo afirma Sternberg, que resalta la necesidad de este tipo de condicionamiento en el mantenimiento de la pasión, ya que contrarresta su disminución por la habituación (Sternberg, 1986).

Un reforzamiento intermitente es aquel que consiste en presentar el reforzador en cuestión solo tras algunas conductas y no después de otras.  A su vez, que dicho refuerzo sea de razón variable, implica que el número de respuestas o conductas requerido por parte del sujeto para recibir el reforzador en cuestión sea distinto o cambie en cada ocasión, pero oscilando siempre en torno a un valor medio prestablecido.

En el caso que nos ocupa, el reforzador podría ser un acercamiento o encuentro sexual novedoso/distinto/emocionante y no solo cuando hay una demanda o petición previa de la pareja (intermitencia del refuerzo), sino que se haga como una sorpresa en un momento que no se lo espere y no se convierta en algo predecible (razón variable del comportamiento)..

La intimidad fomenta la pasión

Según el Modelo de Tasa de Cambio en la Intimidad, la pasión es la primera consecuencia de la intimidad. Si la intimidad aumenta rápidamente, la pasión será alta. Por el contrario, cuando la intimidad es estable y ya no aumenta (porque se comparten pocos detalles y experiencias nuevas), la pasión será baja (Carswell y Impett, 2021).

Una demostración de esta relación se encuentra en la tarea de «amigos rápidos». En ella, durante un período de 45 minutos, las parejas de sujetos llevan a cabo tareas de autorrevelación y de construcción de relaciones. Las tareas aumentan gradualmente en intensidad y; al final, nacen relaciones sentimentales (Aron, Melinat, Aron, Vallone& Bator, 1997). Relaciones que son más intensas si existe un elevado grado de excitación; como la que se da en fiestas, aventuras arriesgadas, etc. (Dutton y Aron, 1974).

La expansión del yo

El modelo de la expansión del yo trata de dar cuenta del establecimiento de las relaciones de pareja. Se trataría, como se ha mencionado anteriormente, de un proceso en el que los individuos se autoexpanden adoptando los recursos, perspectivas y características de su pareja romántica. El proceso de autoexpansión incrementa la pasión. Sin embargo, una vez que las cualidades y los recursos de la pareja se han integrado bien en el yo, el ritmo de autoexpansión se ralentiza, lo que provoca un descenso de la pasión romántica. Por tanto, el modelo de autoexpansión de la pasión también predice un pico inicial de deseo romántico seguido de una pasión decreciente. Según este modelo, las parejas se eligen porque se percibe que ofrecen la mayor o más probable oportunidad de autoexpansión, aunque no siempre se haga de forma consciente (Aron & Aron, 1996).

La expansión del yo en las relaciones implica la obtención de nuevas experiencias o percepciones y la ampliación de las perspectivas propias a través de la pareja y puede darse a través de muchos tipos de interacciones. Por ejemplo, si se llega a ver a la pareja desde otro punto de vista en una actuación novedosa, puede darse un incremento de la pasión.

De acuerdo con esta teoría, el descubrimiento de nuevas perspectivas de la pareja que permitirán seguir con la expansión del yo y volverá a aumentar la pasión.

Incremento de la excitación y de la evaluación en la potenciación de la pasión

Entre las características que comparten todas las emociones, destacan la evaluación y la excitación. La evaluación impulsa a la persona a acercarse o alejarse del estímulo al que la atribuye. La activación marca la intensidad de ese impulso. Esta activación es común a todas las emociones y se traslada de unas a otras. Por ello, una forma de incrementar la pasión consiste en participar en actividades que provoquen mucha activación. Cuando se une a una evaluación positiva de la pareja, aumentará las emociones que ella despierta, en general, y en concreto, la pasión.

En consecuencia, las situaciones nuevas que supongan un reto y una activación positiva para la pareja, llevarán consigo un incremento y una renovación de la pasión.

Nuestra evaluación de nuestra pareja está influida por la evaluación que muestra sobre ella el contexto. Cuando personas de alrededor muestran un incremento en su evaluación, también se potenciará la pasión. Ver que nuestra pareja atrae a personas de nuestro entorno incrementará nuestra pasión. Cuando no tememos que se ponga en peligro nuestra relación.

Resumen y conclusión

Comenzamos planteando qué es el enamoramiento, mostrando cuándo y cómo nos enamoramos y que efectos nos produce. Uno de ellos es la pasión,. Es un elemento fundamental en nuestros tiempos para que se forme y consolide una relación de pareja.

Hemos visto cómo la pasión, que surge del enamoramiento, juega un papel transcendente en la construcción del amor, potenciando la intimidad y el compromiso. Que son los elementos de un amor pleno según la teoría triangular del amor. De esta forma la pasión contribuye decisivamente a la creación de un vínculo seguro que es la base de relaciones duraderas que constituyen un marco favorable para el crecimiento personal.

La teoría de la expansión del yo nos muestra un factor que construye la relación y explica la importancia que la relación tiene en nuestro autoconcepto y en nuestra imagen social. .

Sin embargo, un exceso o una falta de pasión en la pareja puede conducir a sufrimientos importantes. Un exceso de pasión puede llevar a continuar manteniendo relaciones que son negativas en otros muchos aspectos de la vida de la persona.

Cuando la pasión es demasiado intensa, también se puede vivir como una adicción o como una obsesión, con el sufrimiento que conllevan El exceso también puede llevar a mantener infidelidades que destrozan una relación que era duradera y satisfactoria.

Por otro lado, la falta de pasión supone un motivo frecuente de divorcio. “Ya no estoy enamorado/a”. El amor se ha acabado”. La relación se vuelve monótona y puede llevar a la ruptura.

En este artículo se han identificado procesos que generan, mantienen y potencian la pasión y que pueden contribuir a mantener las relaciones plenamente activas y Se han planteado cómo manejar problemas que surgen por el exceso o la falta de ella.

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